Alcohol y Alcoholismo: ¿Qué es el Alcoholismo? Efectos, Causas, Signos, Síntomas, Datos Estadísticos y Consecuencias


Alcohol y Alcoholismo

alcoholismoEl alcoholismo es un trastorno o una llamada enfermedad que puede llevar a la muerte, y es el consumo en exceso de bebidas alcohólicas, de manera adictiva. El alcohólico se vuelve adicto a la ingesta de estas bebidas, perdiendo el autocontrol, y creando una dependencia física; incluso desarrolla el síndrome de abstinencia si intenta alejarse de su adicción.

El alcoholismo es un problema serio actualmente, que va en aumento, y que sólo trae consecuencias negativas; los jóvenes consumen alcohol con frecuencia y lo consiguen fácilmente. Se han realizado estadísticas que reflejan la estrecha relación entre el alcoholismo y los accidentes de tránsito, en la mayoría de los casos.

La sociedad tiene gran influencia en el desarrollo de esta adicción; muchos medios de comunicación no le dan la debida importancia a la educación de los adolescentes respecto de este trastorno.

Los individuos recurren al alcohol por diversas causas, entre ellas: la aceptación social (especialmente en los jóvenes), el alivio de la ansiedad, o la depresión y baja autoestima. Al tomar mucho alcohol, el organismo desarrolla resistencia y lo asimila en menor medida; para conseguir el efecto característico del alcohol que en un principio se siente rápidamente, se deben tomar cada vez mayores cantidades. Por ende, mientras más alcohol tomamos, más tendemos a tomar, lo cual se torna riesgoso para la salud.

Entre las consecuencias del alcoholismo están: las afecciones hepáticas (del hígado), como el hepatocarcinoma, también conocido como carcinoma hepatocelular, que es un cáncer de hígado; además, provoca intoxicaciones, y hemorragias internas. Otro tipo de consecuencia son los accidentes, producidos por alcohol (ej.: choque de vehículos, pelea violenta), o el suicidio, que significa, que un individuo sea responsable de su propia muerte.

Básicamente, se puede reconocer a un alcohólico por la desesperada necesidad de ingerir alcohol que manifestará a cada momento, así como también por la dependencia física que esto le provocará en caso de no poder satisfacerla y que devendrá en el conocido síndrome de abstinencia.

Lamentablemente, en los últimos años y a nivel mundial, el alcoholismo ha sido un fiel aliado del accidente, ya que las estadísticas mundiales demuestran que la mayoría de los accidentes de tránsito se producen como consecuencia de la ingesta de alcohol en grandes cantidades antes de subirse al automóvil.

Si bien el tratamiento del trastorno puede estar enfocado de diversas maneras de acuerdo al profesional tratante, en la mayoría de los casos se dispondrá el aislamiento del adicto del entorno que lo lleva al consumo, evitando de este modo que pueda caer nuevamente en el vicio, en tanto, para acompañar ese aislamiento y reducir los efectos del síndrome de abstinencia, el mismo, se acompañará de alguna terapia personal o grupal, tal es el caso de la agrupación Alcohólicos Anónimos.

Es importante destacar que además del seguro camino a la muerte que propone el alcohol, también implica la pérdida de algunos vínculos familiares muy queridos, del trabajo, entre otros.

En cuanto al Santo Rosario, la Hermana Lucía le dijo al Padre Fuentes en una famosa entrevista en 1957:

"Mire, Padre, la Santísima Virgen en estos últimos tiempos en los que vivimos, ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario. Ella ha dado esta eficacia hasta el punto de que no hay ningún problema, no importa lo difícil que sea, sea temporal o sobre todo, espiritual, en la vida personal de cada uno de nosotros, de nuestras familias, de las familias del mundo o de las comunidades religiosas o incluso de la vida de los pueblos y naciones que no puedan ser resueltos por el Rosario. No hay ningún problema que te digo, no importa lo difícil que sea, que no se puede resolver con el rezo del Santo Rosario. Con el Santo Rosario nos salvaremos. Nosotros nos santificaremos. Vamos a consolar a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas."

Ver: Cómo Rezar el Rosario

¿Es Malo Beber Alcohol?

Una de las actividades sociales más comunes y ordinarias en nuestra vida es la de beber. Lo hacemos en diversas ocasiones y por diversos motivos. Brindamos por la salud y la felicidad de los recién casados, por el éxito en un negocio o la apertura de una nueva empresa, por el hecho de encontrarnos reunidos en familias o con amigos. Por el gusto de acompañar con un buen vino una buena comida. Para relajarnos y pasar un momento agradable a un amigo o en casa.

Diversas religiones y en diversos momentos históricos han hablado sobre el tema. Así, los protestantes fundamentalistas de los Estados Unidos lo tenían como uno de los pecados más graves y actualmente los musulmanes lo consideran como una desobediencia grande al Corán. Basta recordar que el castigo reservado a los que beben alcohol es el de recibir 80 latigazos.

¿Qué decimos nosotros los católicos? ¿Es pecado beber? ¿Es pecado emborracharse? ¿Hasta dónde puedo beber sin ofender a Dios?

La satisfacción moderada legal de los sentidos nunca ha sido considerada como pecado en la moral católica. No se trata de discriminar o condenar el cuerpo completamente, que con el alma espiritual constituye la naturaleza del hombre y su subjetividad personal. Se trata más bien de conocer los medios por los cuales el cuerpo puede subsistir, desarrollarse y ayudar a la consecución del bien integral de la persona.

No se condena el uso, sino el abuso. Podemos comer hasta saciar nuestro hambre y apetito. De ello se seguirá una buena salud que nos permitirá cumplir con nuestros deberes y llevar una vida sana. Se condena el abuso en la comida, el pecado de la gula, de la glotonería, que es comer más allá de las propias posibilidades, más allá de lo que es necesario para la subsistencia. No se condena el sexo, sino su uso fuera de los fines y de los ámbitos para los cuales Dios lo ha ideado. La embriaguez o borrachera es opuesta al amor a uno mismo, ya que la privación momentánea del uso de la razón no se justifica por experimentar los placeres de la bebida. Es cierto que por motivos de salud se justifica la privación voluntaria del uso de la razón, como en el caso de la anestesia para una intervención quirúrgica, pero nunca para experimentar un placer, como lo es en el caso del alcohol y drogas.

Beber para pasar un rato agradable con los amigos, para degustar una buena comida, para celebrar un acontecimiento feliz no es un pecado. Su abuso es lo que constituye una ofensa a Dios. ¿Podemos establecer un límite y saber con precisión “hasta dónde es pecado y hasta dónde no lo es?” Las palabras claves en este caso es el uso y la apetencia del vino sin moderación, y en de la privación voluntaria del uso de la razón. Cuando después de beber se experimentan los síntomas de la pérdida de la razón, entonces podemos hablar de pecado evidente. ¿Cuáles son esos síntomas de la privación del uso de la razón? Pueden ser el no recordar cuanto se hizo o se dijo bajo los efectos del alcohol, o bien el realizar o decir cosas inusuales o que no haríamos en un estado normal.

Y sobre el alcoholismo o el uso y la apetencia del vino sin moderación, Santo Tomás de Aquino dijo lo siguiente:

Santo Tomás de Aquino, Suma teológica, Parte II-II, Cuestión 150, ¿Es pecado la embriaguez?: "El pecado de embriaguez consiste, como dijimos antes (a.1), en el uso y la apetencia del vino sin moderación. Esto puede suceder de tres modos. En primer lugar, cuando uno no sabe que la bebida es inmoderada y capaz de emborrachar, en cuyo caso puede darse la embriaguez sin existir pecado, tal como ya dijimos (a.1). En segundo lugar, cuando se sabe que es una bebida inmoderada, pero no se sabe que pueda emborrachar, y en ese caso la embriaguez es pecado venial. Y, en tercer lugar, puede suceder que se sepa perfectamente que la bebida es inmoderada y puede emborrachar, pero prefiere emborracharse a privarse de la bebida. Este tercero es el que incurre en embriaguez, porque las materias morales se especifican, no por aquello que sucede accidentalmente y sin intención, sino por lo que se busca intencionadamente. Así tomada, la embriaguez es pecado mortal, porque en este caso el hombre se priva conscientemente del uso de su razón, que le hace practicar la virtud y apartarse del pecado. Peca, pues, mortalmente porque se pone en peligro de pecar. En efecto, San Ambrosio dice en su obra De Patriarchis: 'Decimos que hay que evitar la embriaguez porque en dicho estado no podemos evitar los pecados, ya que lo que evitamos estando sobrios lo cometemos sin darnos cuenta cuando estamos borrachos.' Luego la embriaguez es, en sí misma, pecado mortal."

¿Una medida o una recomendación en el momento de beber? Bebe en la medida que tu comportamiento te permita seguir amando a Dios y tener un control completo de su razón. Bebe, sí, como si tuvieras a Cristo como anfitrión y no te avergonzaras en ningún momento de presentarte ante Él.

Datos y Cifras Estadísticos del Alcoholismo

  • El consumo nocivo de bebidas alcohólicas causa 2,5 millones de muertes cada año.

  • Unos 320 000 jóvenes de entre 15 y 29 años de edad mueren por causas relacionadas con el consumo de alcohol, lo que representa un 9% de las defunciones en ese grupo etario.

  • El consumo de alcohol ocupa el tercer lugar entre los factores de riesgo de la carga mundial de morbilidad; es el primer factor de riesgo en el Pacífico Occidental y las Américas, y el segundo en Europa.

  • El consumo de alcohol está relacionado con muchos problemas graves de índole social y del desarrollo, en particular la violencia, el descuido y maltrato de menores y el absentismo laboral.

El consumo nocivo de bebidas alcohólicas es un problema de alcance mundial que pone en peligro tanto el desarrollo individual como el social. Para empezar, causa 2,5 millones de muertes cada año y también causa daños que van más allá de la salud física y psíquica del bebedor. Una persona en estado de embriaguez puede lastimar a otros o ponerlos en peligro de sufrir accidentes de tránsito o actos de violencia, y también puede perjudicar a sus compañeros de trabajo, familiares, amigos e incluso extraños. En otras palabras, el consumo nocivo de alcohol tiene un profundo efecto perjudicial en la sociedad.

La ingestión nociva de alcohol es un importante factor determinante de algunos trastornos neuropsiquiátricos, como los trastornos por consumo de alcohol y la epilepsia, así como otras enfermedades no transmisibles como las enfermedades cardiovasculares, la cirrosis hepática y diversos cánceres. El consumo nocivo también está relacionado con varias enfermedades infecciosas como la infección por el VIH/sida, la tuberculosis y las infecciones de transmisión sexual, lo que se debe por un lado al debilitamiento del sistema inmunitario por efecto del alcohol y por otro lado a que la embriaguez trastorna la adherencia de los pacientes al tratamiento con antirretrovíricos.

Una proporción considerable de la fracción de la carga de morbilidad atribuible a la ingestión nociva de bebidas alcohólicas está ligada a los traumatismos involuntarios e intencionales, en particular los causados por los accidentes de tránsito, los actos de violencia y los suicidios. Los traumatismos mortales atribuibles al consumo de alcohol tienden a producirse en los grupos etarios relativamente más jóvenes.

¿Quiénes están en riesgo de consumo nocivo de alcohol?

La edad, el sexo y otras características biológicas del consumidor determinan los distintos grados de riesgo. También entran en juego el grado de exposición a las bebidas alcohólicas y las circunstancias y el contexto en que se produce la ingestión. Así, el consumo de alcohol ocupa el tercer lugar mundial entre los factores de riesgo de enfermedades y discapacidad; en el Pacífico Occidental y las Américas ocupa el primer lugar, y en Europa, el segundo. Además, unos 320 000 jóvenes entre los 15 y los 29 años de edad mueren de causas relacionadas con el alcohol, lo que representan un 9% de la mortalidad en este grupo etario. En las embarazadas, el consumo de alcohol puede provocar un síndrome alcohólico fetal y complicaciones relacionadas con el parto prematuro, que perjudican a la salud y el desarrollo de los neonatos.

Porcentajes mundiales de AVAD  atribuidos a los 19 factores de riesgo más importantes, por grupos de ingresos

El año de vida ajustado por discapacidad (AVAD) amplía el concepto de años potenciales de vida perdidos por muerte prematura e incluye los años equivalentes de vida «sana» que se pierden a causa del estado de mala salud o discapacidad.

Figura. Porcentajes mundiales de AVAD atribuidos a los 19 factores de riesgo más importantes, por grupos de ingresos.

Fuente: Global Health Risks (2009)

Las consecuencias del consumo de alcohol sobre las enfermedades y traumatismos están determinadas en buena medida por dos dimensiones separadas pero interrelacionadas:

  1. el volumen total de alcohol ingerido y

  2. las características de la forma de beber.

Una amplia variedad de formas de beber, desde la ingestión peligrosa ocasional hasta el consumo diario e intenso, genera problemas importantes de salud pública y seguridad en casi todos los países. Uno de los rasgos distintivos del hábito de beber peligroso es que haya episodios de ingestión excesiva, que se define como el consumo del equivalente de 60 g de alcohol puro o más.

¿Qué es el Alcoholismo? Las Consecuencias, Efectos, Causas, Signos y Síntomas

El alcoholismo es un trastorno causada por el abuso compulsivo de bebidas alcohólicas, que puede traer graves trastornos e incluso tener consecuencias hereditarias, como enfermedades del sistema nervioso.

Esta, es una de los trastornos o una llamada enfermedad (ya que sin lugar a dudas, es una condición establecida como una llamada enfermedad), más propagadas en el mundo. Independiente de los países, clases sociales y edades. Sí, ya que el alcoholismo, abarca a personas las cuales transitan desde la adolescencia hasta la adultez, y afecta a hombres y mujeres. Lo que si se debe dejar claro, es que la tasa de alcoholismo, es mayor en los hombres que en las mujeres, pero aquello no excluye al sexo femenino de este trastorno.

El alcoholismo, es una condición, la cual se va formando por medio del hábito de tomar alcohol. Sí, ya que muchas de las personas alcohólicas comienzan como bebedores sociales; esto es, comienzan bebiendo para tranquilizarse y distenderse en eventos sociales. También están aquellos que lo hacen para escapar de la realidad, o más bien dicho, para distraerse de situaciones infelices o sentimientos depresivos.

Existen ciertas claves para identificar conductas que pueden llevar a desarrollar esta condición. Aquellas personas que requieren comprar compulsivamente alcohol, para que no se acabe en la tarde o en el fin de semana, deben preocuparse. De igual manera, si se compra alcohol de manera reiterada, en distintas botillerías o establecimientos, para no llamar la atención socialmente, lo más seguro es que esté sufriendo de alcoholismo, ya que inconscientemente, no se quiere ser descubierto, en aquella conducta. Asimismo, si se esconde el alcohol en distintos lugares de la casa, para no ser observado bebiendo. Si necesita estar constantemente bebiendo, para sentirse feliz o cómodo, pues bien, estos son síntomas claros, de que se está en frente de un caso de alcoholismo. Uno de los problemas graves de cualquier trastorno adictivo, es la negación. Así que a lo mejor alguien está viviendo uno de estos cuadros, pero tenderá a negarlo, con lo cual, la recuperación se encontrará cada vez más lejana, hasta que la situación se escape de las manos o algo grave llegue a suceder.

Hay que dejar en claro, que el consumo “moderado” de alcohol, no es una condición negativa. Es más, existen diversos estudios e investigaciones, que avalan el consumo de dos copas de vino, debido a los antioxidantes de aporta al cuerpo aquel brebaje. Asimismo, el consumo moderado de whiskey, pueden servir para evitar problemas cardiovasculares, por medio de su acción, en el torrente sanguíneo del ser humano.

El alcoholismo, es un trastorno que puede llegar a producir serios problemas a la salud de un ser humano. Como graves cuadros de hipertensión, hígado graso, cirrosis múltiple e incluso la muerte del alcohólico. Asimismo, el alcoholismo puede llevar a una persona, en un profundo estado de embriaguez, a cometer graves actos atentatorios, contra otras personas. Muchos de los crímenes violentos y asesinatos que se llevan a cabo en un año, tienen como condicionante, la elevada ingesta de alcohol, por parte del asesino. De igual manera, el alcoholismo o el alto consumo de alcohol, unido con la conducción de un automóvil, es la mezcla ideal, para la desgracia y los accidentes de tránsito.

Aunque el alcoholismo no se puede establecer únicamente midiendo la cantidad de alcohol que una persona ingiere, si se pueden tomar ciertas referencias. Un hombre podría padecer de alcoholismo, cuando bebe más de cinco vasos al día o más de 35 vasos semanales (algo así como un promedio de 40 gramos diarios de alcohol). En el caso de la mujer, la dosis es un poco menor, alrededor de los 25 gramos diarios.

Además de las consecuencias en el cuerpo del alcohólico, este trastorno trae graves consecuencias sociales, como la pérdida del trabajo, y la del respeto y aprecio de amigos y familiares. Es por lo mismo, que frente al alcoholismo, se debe buscar cuanto antes la ayuda de un especialista en la materia. Para el tratamiento es común la combinación de psicoterapia con algún fármaco para controlar el síndrome de abstinencia (por ejemplo las benzodiazepinas). En algunos casos se usan fármacos para generar un rechazo hacia el alcohol, como el Disulfiram, que generan desagradables reacciones corporales al ingerir brebajes alcohólicos. También se usan las terapias y dinámicas de grupo como en el caso del conocido centro de Alcohólicos Anónimos (en inglés Alcoholic anonymous, fundado en Estados Unidos en los años 30) y de la Asociación de Ex Alcohólicos Españoles. En algunos casos se usan fármacos para generar un rechazo hacia el alcohol, como el Disulfiram, que generan desagradables reacciones corporales al ingerir brebajes alcohólicos. La oración también ayuda en el tratamiento el trastorno. La buena noticia es que la recuperación del alcoholismo es posible.

CONSECUENCIAS POR UN CONSUMO PROLONGADO DE ALCOHOL

Los efectos o resultados adversos que se obtienen por el consumo de alcohol mantenido en el tiempo son múltiples, por lo que vamos a intentar destacar las complicaciones que van a impedir desarrollarnos como personas libres en nuestro ambiente familiar, laboral, social, etc.

Problemas y deterioro Físico

La mayoría de las personas no suelen darle importancia a los efectos que el alcohol puede producirles a nivel orgánico, o creen que podrán reconocer el momento en que tienen un problema y dejar de beber por su cuenta antes de que ese problema se convierta en algo serio. Es decir, atacan los problemas a largo plazo con soluciones a corto plazo como dejar de beber durante una semana, tomar vitaminas y no tomar cerveza.

Veamos una panorámica general de los problemas físicos causados por el alcohol. En general, suele ser cierto que cuanto más tiempo y más cantidad de alcohol se haya bebido, mayores serán las consecuencias físicas negativas. Los problemas más conocidos como la cirrosis hepática o el “Cerebro Húmedo” (Síndrome de Korsakoff) suelen producirse después de 15 ó 20 años de beber mucho. Sin embargo, los problemas médicos no surgen repentinamente después de que pasen esos años. La cirrosis o el daño hepático irreparable no ocurren sin antes enviar algunos avisos. Los sistemas corporales están siendo atacados mucho antes; el daño está comenzando a manifestarse.

Las causas de los problemas físicos del alcohol tienen dos orígenes:

  1. El alcohol tiene un efecto directamente irritante sobre todas las partes del cuerpo.

  2. Con el uso continuado del alcohol, una persona puede llegar a estar desnutrida. Ciertas vitaminas o proteínas pueden que no se tomen en la dieta, o puede que no sean absorbidas por el cuerpo.

Ya se ha dicho que los problemas físicos se producen de forma progresiva. De este modo puede que se pase de una etapa en la que no hay síntomas a una en la que comience a haber síntomas de tipo medio y luego a síntomas graves que limitan tu vida muy seriamente. Así, los problemas pueden pasar de ser reversibles a irreversibles o sin posibilidad de mejoría.

Veamos la ruta que sigue el alcohol y los efectos que produce:

El Sistema Digestivo superior

Pasa a través de la boca al esófago, garganta y estómago, produciendo un efecto abrasivo sobre las capas protectoras. El esófago puede inflamarse y producir esofagitis.

Las paredes del estómago también pueden irritarse; los músculos del estómago pueden volverse más fláccidos, producirse más ácidos, resultando el contenido más irritante, dañando las mucosas y paredes protectoras del estómago y produciendo gastritis o inflamación de las paredes del estómago. Síntomas: acidez, indigestión, vómitos y náuseas constantes.

Si los daños sobre los tejidos continúan se produce la úlcera péptica, dejando las zonas musculares expuestas a dolores o a perforaciones, manifestándose a través de dolores de estómago y sangre en las heces o vómitos.

Para todos estos tipos de enfermedades del tracto superior digestivo, es necesario parar de beber para detener la irritación y disminuir la producción de ácidos. Para la úlcera péptica a veces es necesario recurrir a las intervenciones quirúrgicas para extraer los tejidos dañados.

A más largo plazo, un problema menos predecible y más difícil de controlar que puede ocurrir son los cánceres del tracto superior digestivo. La incidencia de los cánceres de boca, garganta y estómago es mayor en las personas con problemas de bebida.

Tracto digestivo inferior

El alcohol pasa del estómago al intestino delgado, casi sin sufrir transformación alguna, pues el alcohol necesita poca digestión. El alcohol en el intestino disminuye la capacidad para absorber vitaminas importantes. Esta dificultad de absorción de principios alimenticios fundamentales hace posible que se produzcan otras complicaciones físicas debido al alcohol.

El Páncreas. Produce enzimas que transforman las grasas, proteínas y carbohidratos, siendo una parte importante del sistema digestivo. El uso del alcohol altera su funcionamiento, pudiendo provocar Pancreatitis, Diabetes, Peritonitis, etc.

La mortandad por causa de enfermedades relacionadas con el páncreas es alta (30% de las personas que padecen pancreatitis mueren)

Desde el intestino delgado, el alcohol circula por todos los órganos del cuerpo, y se distribuye por todos los tejidos corporales por medio del flujo sanguíneo.

Sistema Nervioso y Cerebro

Los daños que produce el alcohol sobre los tejidos nerviosos se deben a la acción combinada del alcohol como sustancia tóxica, y a la falta de vitaminas, concretamente la B1 o tiamina. Los problemas más comunes del sistema nervioso son:

Neuropatía periférica: las fibras nerviosas de las piernas y brazos están dañadas. Sensación de debilidad muscular, dolor o calambres después de beber. La neuropatía es reversible y la recuperación se produce cuando se deja de beber, se toman vitaminas y se sigue una dieta adecuada.

La Enfermedad de Wernicke: enfermedad reversible que afecta a las células del cerebro relacionadas con el pensamiento, sentimientos y la memoria. Cuando se padece produce excitabilidad, desorientación, pérdida de memoria y problemas visuales. De nuevo, la abstinencia, las vitaminas y una dieta correcta podrán corregir este problema.

Síndrome de Korsakoff: se procede como progresión de la enfermedad de Wernicke y es irreversible. Al producirse, la persona parece estar mentalmente alerta, pero si se observa con más atención, se notará que existen problemas intelectuales. No puede aprender cosas nuevas ni memorizar nada que se le diga. El pensamiento es rígido, no puede cambiar de tema de conversación o sus pensamientos. Sustituye los hechos olvidados por otros que no son tal (confabulación).

Degeneración Cerebelar: el cerebelo es la parte del cerebro que coordina los movimientos y el controla equilibrio. Cuando se ve afectada, la persona puede sentir dificultades para andar. La recuperación no siempre es completa.

Corazón

El alcohol que circula alrededor de los vasos sanguíneos los daña. El resultado final se conoce como Cardiomiopatía Alcohólica. El corazón aumenta de tamaño y presenta un tono muscular fláccido. Por ello, tiene que hacer más esfuerzo para poder funcionar bien. El pulso y la presión sanguínea aumentan. Ocasionalmente, la bomba cardiaca se deteriora y “explota”, a causa del exceso de trabajo, produciendo un Fallo congestivo cardiaco. Se producen también, graves dificultades respiratorias, arritmias cardiacas, y edemas (bultos en los pies, piernas, etc., por retención de líquidos) que pueden limitar y poner en peligro la propia vida.

Hígado

Una vez que el alcohol circula por los fluidos del cuerpo, pasa por el hígado donde es transformado. A veces este órgano se ve influido por el efecto tóxico del alcohol. Podremos encontrar:

Hígado graso: aumento de la grasa en el hígado, porque se queman un menor número de grasas cuando el alcohol, que es un carbohidrato, está más fácilmente disponible que otros compuestos. Los síntomas son: se nota la presencia del hígado bajo el tórax, los análisis del hígado pueden ser anormales y no hay dolor. La recuperación se completa dejando de beber.

Si no se deja de beber, las células del hígado pueden inflamarse, produciéndose La Hepatitis. Los síntomas son: disminución del apetito, náuseas y vómitos, dolor abdominal, ictericia (tono amarillento de la piel y de la parte blanca de los ojos).

Tratamiento largo y abstinencia completa de alcohol, reposo, dieta y vitaminas. Si continúa bebiendo aumentará el número de células muertas y a veces se producen cicatrices en el hígado que forman la Cirrosis. La cirrosis o cicatrización de los tejidos del hígado y disminución de su capacidad de funcionamientos es irreversible.

La cirrosis puede llevar a muchas complicaciones que son causa de muerte. Algunas de éstas son: Varices esofágicas (venas varicosas en la garganta). Ascitis: acumulación de líquidos en la cavidad abdominal. En ambos casos la causa es que la cicatrización de los tejidos del hígado evita el paso de sangre a través de los vasos sanguíneos que conectan el intestino con el hígado. Fallo hepático: cuando el 70 % del hígado está dañado, deja de funcionar produciéndose estupor, coma y finalmente la muerte.

Sistema Respiratorio

Los alcoholes de alta graduación suelen producir una baja resistencia a las infecciones debido a la tensión a la que someten al cuerpo, así como a deficiencias nutricionales, por eso los enfermos alcohólicos son más susceptibles de las Neumonías y Tuberculosis. A la vez podemos encontrar enfisemas, una enfermedad que provoca dificultades respiratorias, así como Cáncer de pulmón.

¿Qué Dice la Biblia Acerca de Consumir Alcohol?

Varios versículos animan a la gente a mantenerse alejados del alcohol (Levítico 10:9; Números 6:3; Deuteronomio 14:26; 29:6; Jueces 13:4, 7, 14; 1ª Samuel 1:15; Proverbios 20:1; 31:4,6; Isaías 5:11, 22; 24:9; 28:7; 29:9; 56:12; Miqueas 2:11; Lucas 1:15). Sin embargo, la Escritura no necesariamente prohíbe a una persona beber cerveza, vino, o cualquier otra bebida que contenga alcohol. Las personas están llamados a evitar la embriaguez (Efesios 5:18). La Biblia condena la embriaguez y sus efectos (Proverbios 23:29-35). Las personas, y especialmente los cristianos, no deben permitir que sus cuerpos sean “dominados” por cualquier cosa (1ª Corintios 6:12; 2ª Pedro 2:19). La Escritura también prohíbe a un cristiano hacer lo que quiera que pudiera ofender a otros cristianos, o a hacer cualquier cosa que pudiera animarlos a pecar contra su conciencia (1ª Corintios 8:9-13).

Jesús convirtió el agua en vino, bebía vino de vez en cuando (Juan 2:1-11; Mateo 26:29). En los tiempos del Nuevo Testamento, el agua no era muy limpia. Sin los esfuerzos de la instalación sanitaria moderna, el agua estaba llena de bacterias, virus, y todo tipo de contaminantes. Esta misma realidad se da hoy en día, en la mayoría de los países del tercer mundo.

Como resultado, la gente a menudo tomaba vino (o jugo de uva) porque era menos probable que estuviera contaminado. En 1ª Timoteo 5:23, Pablo daba a Timoteo instrucciones para que dejara de tomar agua (la cual probablemente era la causa de sus problemas estomacales), y que en su lugar bebiera vino. La palabra griega para vino en la Biblia, es la palabra más básica cotidiana. En esos días, el vino era fermentado, pero no al grado en que lo es hoy. Es incorrecto decir que era jugo de uva, pero también es incorrecto decir que era el mismo vino que se usa hoy en día.

Nuevamente, la Escritura no necesariamente prohíbe a una persona beber cerveza, vino o cualquier otra bebida que contenga alcohol. El alcohol no está, de por sí, contaminado por el pecado. Una persona más bien debería abstenerse en absoluto de la embriaguez y de la adicción al alcohol (Efesios 5:18; 1ª Corintios 6:12).

Alcohol, Fumar y Usar Drogas

ABUSO DE DROGAS Y ALCOHOL ES UN PECADO MORTAL

La gula es el deseo desordenado por el placer conectado con la comida o la bebida. También está ligado al consumo de drogas y alcoholismo. El uso de la droga inflige muy graves daños a la salud y a la vida humana. Fuera de los casos en que se recurre a ello por prescripciones estrictamente terapéuticas, es una falta grave.

¿Es pecado la embriaguez?

Santo Tomás de Aquino, Suma teológica, Parte II-II, Cuestión 150, ¿Es pecado la embriaguez?: "El pecado de embriaguez consiste, como dijimos antes (a.1), en el uso y la apetencia del vino sin moderación. Esto puede suceder de tres modos. En primer lugar, cuando uno no sabe que la bebida es inmoderada y capaz de emborrachar, en cuyo caso puede darse la embriaguez sin existir pecado, tal como ya dijimos (a.1). En segundo lugar, cuando se sabe que es una bebida inmoderada, pero no se sabe que pueda emborrachar, y en ese caso la embriaguez es pecado venial. Y, en tercer lugar, puede suceder que se sepa perfectamente que la bebida es inmoderada y puede emborrachar, pero prefiere emborracharse a privarse de la bebida. Este tercero es el que incurre en embriaguez, porque las materias morales se especifican, no por aquello que sucede accidentalmente y sin intención, sino por lo que se busca intencionadamente. Así tomada, la embriaguez es pecado mortal, porque en este caso el hombre se priva conscientemente del uso de su razón, que le hace practicar la virtud y apartarse del pecado. Peca, pues, mortalmente porque se pone en peligro de pecar. En efecto, San Ambrosio dice en su obra De Patriarchis: 'Decimos que hay que evitar la embriaguez porque en dicho estado no podemos evitar los pecados, ya que lo que evitamos estando sobrios lo cometemos sin darnos cuenta cuando estamos borrachos.' Luego la embriaguez es, en sí misma, pecado mortal."

No sabemos si fumar cigarrillos en cantidades muy pequeñas de vez en cuando es un pecado. Pero consideramos que el fumar habitual o regularmente es pecado, y definitivamente corta las gracias de la vida de las personas. No comprendemos cómo, aquellos que fuman habitualmente, por ejemplo a lo largo de todo el día, fuesen distintos a las personas que comen dulces todo el día y, así, tratan de gratificarse constantemente de esa manera. Esto ni siquiera es adentrarse en el tema que sabemos es horrible para la salud y conlleva a la muerte. Si ustedes fuman, le están dando un ejemplo horrible a las personas, tentándolos a que comiencen a fumar, lo cual es altamente adictivo y letal. El fumar es tan adictivo que los científicos médicos han comparado esta adicción a la de la heroína. La mayoría de las personas que se vuelven adictos a los cigarrillos nunca podrán detenerse y serán esclavos de por vida bajo un hábito asqueroso, malo y que diminuye la gracia.

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