Virgen de los Remedios: Historia de La Virgen de los Remedios

Virgen de los Remedios: Historia de La Virgen de los Remedios

Virgen de los Remedios

Ignoramos la época concreta del origen de la devoción del pueblo de Cobos a la Virgen de los Remedios, pero de la lectura de los libros parroquiales sí queda claro que ya existía la devoción en 1642. En ese año la imagen y la cofradía estaban ubicadas en la ermita de San Gregorio, y la cofradía estaba integrada en la de San Gregorio y San Andrés.

Hay indicios de la existencia de una imagen de características similares en la ermita de San Gregorio al término de la revolución francesa, aunque bien pudiera ser otra diferente a la actual.

El tamaño de la imagen es de 120 cm. de altura, sin contar la peana y la corona. De ordinario tiene corona sobre su cabeza con doce estrellas y está aposentada en un trono de plata. Con las manos juntas por delante, sujetando un rosario y una flor blanca, representa a una mujer de unos 25 años de edad, con una fisonomía guapa. La corona se reformó en los años 1906 y 1917.

La cofradía de "Los remedios" se creó el 7 de diciembre de 1751, siendo cura teniente D. José Pascual, principal promotor, junto con el juez de la cofradía de San Gregorio y San Andrés, Mateo Vargas, y los mayordomos de la misma, Pedro Delgado y Mateo Martín. En esta fecha se hizo el primer inventario de "las alhajas de Nuestra Señora de los Remedios". D. José Pascual, el sacerdote, murió en Cobos el 29 de noviembre de 1753 a los 63 años, y fue enterrado en el cancel de la puerta de la entrada al templo, figurando la inscripción correspondiente en su lápida de piedra.

El 29 de junio de 1756 se celebró cabildo en la iglesia de San Sebastián y acuerdan celebrar la función el 8 de septiembre, como en los años precedentes. En 1781 se pasa a celebrar el 9 de Septiembre. Recientemente la fiesta se celebra el primer domingo de septiembre, habiendo sido el segundo domingo de septiembre, la celebración a lo largo de las ultimas décadas.

En 1815 los cofrades eran 120, la mayoría del pueblo. Los gastos de la fiesta, al no tener fincas ni caudales con lo que pagar las funciones, se hacían por "rodeos" de los cofrades. En 1828 la función costó 222 reales, de los que 157 fueron recogidos por "el rodeo" y 65 lo pagaron los mayordomos.

DONACIÓN A LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS
El día 27 de febrero de 1864 el señor cura de COBOS don Bruno Cantalapiedra recibe de los testamentarios de don Antonio Sacristán (q.e.d.) natural de Cobos y vecino de Madrid un vestido de tisú de oro y plata, legado dejado en su testamento por el mencionado don Antonio para la virgen de los Remedios, que se venera en el citado pueblo, además de una corona de plata, un ramo del mismo metal y unas andas con los cajones para su custodia.
Los citados testamentarios le manifestaron a don Bruno que dichos regalos sean exclusivamente para dicha Virgen, y en el caso de que por cualquier evento quisiese el gobierno incautarse de ello, entonces se reservan los testamentarios o sus herederos el derecho a reclamarlo para si.
Y para que conste lo firma don Bruno Cantalapiedra y uno de los testamentarios, don Carlos Fernández vecino de Madrid en la citada fecha.
El presente documento ha sido sacado del libro de fábrica de la iglesia de Cobos(1855-1880).

En 1893 desaparece la Cofradía, y la fiesta, más conocida por "la función" pasa a ser costeada por el municipio, siendo alcalde Álvaro Agüero. Momento en el que suponemos, pasa a ser la patrona del pueblo. Se mantuvo su ubicación en la ermita de San Gregorio hasta el año 1905, fecha en que se adquiere el actual retablo de la Iglesia, en el cual encuentra su lugar habitual. En 1.931, al advenimiento de la República, el Ayuntamiento deja de asignar la cantidad señalada para "la función" - sesenta pesetas-, pasando a ser pagada la fiesta religiosa por "las mandas" de los devotos.

La imagen abandona su espacio en el retablo y permanece en su carroza desde la víspera de la fiesta hasta el día de la octava. El manto que la cubre durante esta semana está bordado con hilo de oro y sobre él, sujeta con la corona, una formidable y fina toca de tul, con adornos en hilo de oro, que en 1910 regaló D. Serapio del Pozo. La corona está confeccionada con monedas de plata engarzadas y soldadas, regalo de D. Jesús Agüero.

A "Los remedios", como es conocida la fiesta en honor de Nuestra Señora de los Remedios, acuden los hijos del pueblo desde los distintos rincones de la geografía española, para venerar a "su virgen", costumbre aprendida de los mayores. Nadie nacido en Cobos, esté donde esté, olvida ese día.

La fiesta comienza la víspera por la noche con "el cirio" o "teo", costumbre nacida en los años que no había luz eléctrica, y que consistía en iluminar la explanada de la iglesia mientras se acompañaba con música a las familias que ofertaban el cirio a " La Virgen" desde su casa a la iglesia. "El teo" consiste en un recipiente de hierro con paredes en forma de parrilla, anclado en un palo alto donde se ponen las piñas encendidas para iluminar el entorno.

El día de la fiesta y "su octava" se celebra misa solemne y procesión por todo el pueblo. Durante la procesión, devotas y devotos cogen los seis cordones que salen de la carroza, tres a cada lado, acompañando a "La Virgen" en su recorrido. En las paradas que realiza la carroza a lo largo de la procesión, se danzan las jotas populares. Un bello estandarte precede siempre a la imagen en la procesión. Posteriormente, se ha instaurado el tradicional refresco, que hasta 1856 sólo era para cofrades; actualmente asiste todo el pueblo.

La fiesta de "La octava" data de 1891, coincidiendo con el año de la inauguración de la carroza. Hay datos de la existencia de esta fiesta en 1814, pero por alguna razón se suspendió y se volvió a instaurar en el año antes indicado.
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